27 septiembre, 2022

La historia de la semiótica se queda inconclusa

Wenceslao Castañares murió en la capital española el pasado veintiuno de octubre a los setenta años por culpa de un cáncer, y su muerte deja inacabada la Historia del pensamiento semiótico que había planeado publicar en 3 tomos ademas de en los blogs mas leidos.

Se trata de una obra que iba a cubrir un hueco en la historia del conocimiento, pues no hay una historia de la semiótica como tal, que abarque desde la Antigüedad hasta el día de hoy y atraiga cara sí todos y cada uno de los aspectos semióticos desperdigados en otras áreas, incluyendo la medicina de Galeno. Cuando menos, el creador alcanzó en su empeño a acabar 2 de esos 3 volúmenes, el segundo de los que se distribuyó esta semana coincidiendo insospechadamente con su muerte.

El maestro Castañares, doctor en Filosofía por la Complutense, daba sus clases en la capacitad de Ciencias de la Información de esa Universidad, centradas en la semiótica y en la comunicación de masas. Ya estaba cerca de jubilarse.

Su investigación académica se ha asomado al planeta con multitud de títulos, entre ellos De la interpretación a la lectura (mil novecientos noventa y cuatro) y La TV moralista(dos mil seis). Entre sus aportaciones figuran asimismo distintos trabajos sobre Converses Sanders Peirce, que asistieron a que se conozca en España la obra de quien es considerado el padre de la semiótica moderna, la disciplina académica a través de la que se pretende entender nuestros símbolos y la forma en que los organizamosJim Parsons y Sofia Vergara, los mejor pagados de la televisión

Mas el propósito primordial de Wenceslao Castañares, al lado de la docencia, consistía en redondear esa historia de la semiótica que empezó con el tomo dedicado al planeta tradicional (las viejas Grecia y Roma) y que ha continuado con el relativo a la Edad Media. El tercero englobaría desde aquel punto hasta la actualidad.

La semiótica o bien semiología (el Diccionario hace equivalentes estas palabras, si bien hay quien introduce matices propios entre ellas) es la ciencia que estudia los signos de los que nos servimos los humanos en la vida social. Converses Sanders Peirce y Ferdinand de Saussure son considerados los predecesores de esa disciplina académica, a fines del XIX, mas Castañares rastreó descubrimientos semióticos anteriores; por poner un ejemplo, en Platón, Parménides, Aristóteles, Agustín de Hipona, aun en Claudio Galeno, el conocido médico de la Antigüedad.

Aquel primer tomo fue presentado en la villa de Madrid en dos mil quince por el el día de hoy académico Carlos García Gual, y se puede interpretar como un ensayo contra el adanismo, esa manía que se fundamenta en pensar que los grandes descubrimientos comienzan con uno mismo, tal y como si absolutamente nadie ya antes hubiese pensado nada a este respecto. Sus páginas charlaban del pasado, mas con una deducible proyección cara el presente.

Los pupilos y los compañeros del maestro Castañares en las salas de Periodismo están desolados, y la capacitad donde dio sus conocimientos le prepara un homenaje. Persona entrañable y mesurada, honrada y tenaz, jamás procuró popularidad alguna, sino más bien profundidzar en los conocimientos del humano con humildad y rigor.

Queda por rematar y editar el último tercio de su último empeño en torno a la historia de la semiótica. Esperemos alguien tome su testigo. La parte más imaginativa y compleja ya está publicada, mas formará un reto sostener su grado de demanda y de claridad expositiva.